Si tiene plantas de marihuana y no las declaró lo podrán denunciar penalmente

El 1° de marzo concluyó el período para anotar los cultivos existentes en el Instituto de Regulación y Control de Cannabis. El gobierno reconoce atraso y eso genera un vacío legal para los que quieren plantar.

El 1º de marzo finalizó la amnistía legal para que los cultivadores de marihuana registren sus “plantíos existentes” en el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca). El hecho pasó desapercibido porque coincidió con el cambio de mando presidencial. Aquellos cultivadores que no se registraron están expuestos desde entonces a recibir sanciones, que oscilan entre un “apercibimiento” hasta “la denuncia respectiva ante la autoridad judicial competente”.

A pesar de que los plazos se van cumpliendo, el gobierno no ha logrado acompasar este avance con decretos reglamentarios. “No voy a escapar a la problemática de que esto (el fin de la amnistía) nos exige reglamentar las formas de obtención de las semillas. Y eso todavía no está pronto, dado que tenemos un retraso”, explicó Pablo Secchi, integrante del directorio del Ircca, el miércoles 25 de marzo en un debate sobre regulación del mercado de la marihuana que se realizó en la sala Cinemateca de la calle Lorenzo Carnelli, luego de la exhibición del documental brasileño “Ilegal”.

Después de que el Parlamento aprobó la ley que regula el mercado de la marihuana, el gobierno promulgó un decreto para regular el uso recreativo del cannabis, que estableció un plazo de 180 días, desde la puesta en funcionamiento del registro, para inscribir “los plantíos existentes”. El artículo 64 del decreto agrega que “posteriormente sólo se admitirá el registro de plantíos a efectuarse”.

La inscripción de cultivadores se puso en marcha el 27 de agosto del año pasado. El plazo para registrar los cultivos existentes caducó 180 días después, el día que José Mujica le devolvió la banda presidencial a Tabaré Vázquez, lo que habilitó al Ircca a sancionar a los cultivadores que no se registraron.

Tanto la ley como el decreto establecen que el Ircca puede sancionar a los cultivadores no registrados con “apercibimiento; multa desde 50 UR ($ 40.278) hasta 2.000 UR (US$ 64.000); decomiso de la mercadería o de los elementos utilizados para cometer la infracción; destrucción de la mercadería; suspensión del infractor en el registro correspondiente; inhabilitación temporal o permanente; clausura parcial o total, temporal o permanente, de los establecimientos y locales de los licenciatarios”.

El decreto agrega que “las infracciones se calificarán como leves, graves y muy graves, atendiendo a los siguientes criterios: riesgo para la salud de la población; la posición en el mercado y capacidad económica del infractor; la cantidad de plantas de cannabis o del producto de su producido comprometida en la infracción; grado de intencionalidad; cuantía del beneficio obtenido; la generalización de la infracción y la reincidencia”.

Por su parte, la ley agrega que si en el Ircca se constata “la existencia de actividades de carácter delictivo, efectuarán la denuncia respectiva ante la autoridad judicial competente”.

El decreto permite el cultivo doméstico de hasta “seis plantas de cannabis de efecto psicoactivo”.

“Un retraso”

“El plazo de 180 días está establecido en la ley (en realidad, lo establece el decreto reglamentario) y refería a que todas las personas que al momento de la promulgación de la ley tuvieran plantas podían tener una amnistía para registrarse. La ley estableció que, después de ese plazo, ya nadie podía hacer eso, sino que solo se podría realizar un nuevo cultivo. No voy a escapar a la problemática de que esto nos exige reglamentar las formas de obtención de las semillas. Y eso todavía no está pronto, dado que tenemos un retraso, sobre la base de ir despacio, de ir dando pasos firmes y de no apresurar las cosas que pueden ser complejas”, reconoció Secchi.

“El cannabicultor que quiera iniciar un cultivo ahora, una vez que obtenga las semillas por las formas que las obtenga, porque se las regalaron o porque las tenga de un esqueje, o si las consigue de un paraguayo, puede ir a registrar su cultivo manifestando que es un cultivo nuevo. Lo que no hay es un mecanismo específico reglamentado de la comercialización de las semillas”, agregó.

El secretario general de la Junta Nacional de Drogas, Milton Romani, dijo a principios de marzo a la agencia de noticias EFE que las semillas están prontas para que las siembren las empresas que producirán la marihuana que se venderá en farmacias. Sin embargo, no especificó si esas semillas ya están en el país ni de dónde provienen.

Autor: root

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